Trocha Jucaro a Morón.

Los restos de la Trocha Militar de Júcaro a Morón. 

Durante el desarrollo de la gesta independentista en Cuba, iniciada en el año 1868, el alto mando del gobierno español, dentro de su estrategia militar, inició la construcción de trochas militares para frenar el avance de los insurrectos independentistas criollos cuyo avance era casi indetenible.

Entre ellas, el ejemplo que más se destacó en este tipo de fortificaciones fue la histórica Trocha de Júcaro a Morón, Construida entre 1869 y principios de 1872, por mano de obra esclava e inmigrantes chinos. Idea concebida por el General español Blas Villate de la Hera, Conde de Balmaceda, quien propuso al ministro de Ultramar de la Corona Española, la construcción de esta trocha o línea fortificada que se extendió 68 km desde el puerto de Júcaro al sur de ciego de Avila, hasta el poblado de Morón al norte.

Esta trocha fue notable no solamente para Cuba sino para toda la Iberoamérica porque constituyó para el ejército español una barrera inexpugnable e infranqueable y al finalizar, constituiría la instalación militar más perfecta y sofisticada que tenía el colonialismo español en toda la América. España se vio obligada a adoptar este proyecto debido a la creciente actividad ofensiva de los mambises, además de tener conocimiento sobre los planes que estos tenían de invadir la región de Occidente.

La Trocha de Júcaro a Morón era un sistema militar de estructura escalonada. Su primer escalón lo constituyó la Trocha Camagueyana que consistía en varios puestos de caballería encargados de custodiar las veredas, caminos y serventías, más importantes, al Este de las fortificaciones principales.
El segundo escalón lo constituía la propia Trocha con sus fuertes, fortines, fosas para obstaculizar el paso de la caballería, estacadas y otros elementos. Ciego de Ávila y Morón constituían los puentes estratégicos de operaciones que mantenían sus comunicaciones mediante el telégrafo y el ferrocarril militar, que no había sido concluido aún.
 

En los acentamientos poblacionales de Río Grande, Jicotea, Los Negros, Lázaro López, Guadalupe, Chambas, Marroquí y Punta Alegre se encontraban ubicados una serie de fuertes en varias regiones al oeste de la Trocha, hacia las Villas que constituían el tercer escalón. La trocha era una amplia zona despejada de vegetación, que como si de un camino se tratase cruzaba la Isla por una de sus partes más estrechas, por él patrullaban unidades españolas.

La Trocha de Júcaro a Morón permitió a los españoles creer que habían encerrado la insurrección en los departamentos del Centro y Oriente, pero este complejo sistema fue convertido en una endeble tela de araña que las fuerzas insurrectas violaban y cruzaban cada vez que así se lo proponían, pues en ambas guerras la pasaron constantemente con ingeniosa estrategia desplegada por sus jefes militares, entre ellos Máximo Gómez y Antonio Maceo, con la ayuda de jefes insurrectos de la región, como fueron el brigadier José Gómez Cardoso y el coronel Simón Reyes Hernández, más conocido como El Águila de la Trocha.

Los restos de esta compleja línea defensiva construida por los españoles, hoy puede ser apreciado por los visitantes un sector que se ha restaurado, sin dudas por su enorme valor histórico es un sitio que forma parte de los Monumentos Nacionales Cubanos. Por Jesús Risquet Bueno

Dirección: Carretera de Ceballos, Km 4, al norte de Ciego de Avila